RANCHO GUEGORENE · OAXACA


El proceso comienza en el rancho, en Oaxaca, donde el agave crece en su entorno natural y bajo condiciones que no se aceleran ni se fuerzan. La ubicación, el clima y la tierra definen el carácter de cada planta desde su origen.
“Hecho sin atajos, desde el rancho”
El proceso comienza en el rancho, en Oaxaca, donde el agave crece en su entorno natural y bajo condiciones que no se aceleran ni se fuerzan.La ubicación, el clima y la tierra definen el carácter de cada planta desde su origen.
El rancho se encuentra en una región marcada por la altitud, el clima y el suelo, factores que influyen directamente en el desarrollo del agave.
El entorno natural no se modifica para adaptarse al proceso.
Es el proceso el que se adapta al entorno, respetando los ciclos de la tierra y las condiciones del lugar.

Todo lo que ocurre después como el cultivo, cocción, fermentación y destilación depende de lo que sucede aquí. El rancho es la base de cada decisión que se toma.
El tiempo es un factor clave.
No se acelera el crecimiento ni se fuerza la maduración del agave.
Se espera lo necesario para que la planta alcance su mejor expresión.
Nuestro agave crece a su propio ritmo.
No se acelera, no se fuerza, se espera.
Crece a su propio ritmo
No se acelera, no se fuerza, se espera
Así lo hacemos

Cosecha
Cortado en su madurez natural. Años de suelo y clima concentrados en cada piña.

Molienda
Piedra, lento, sin forzar la fibra del agave. El jugo se extrae como siempre ha sido.

Destilación
Sin aditivos. Solo agave, tiempo y decisiones bien hechas.
“Cada botella es el resultado de un proceso que no se apresura.”

El agave se corta únicamente cuando alcanza su madurez natural.Cada piña concentra años de tiempo, suelo y clima.

La molienda se realiza con tahona de piedra, lentamente,extrayendo el jugo sin forzar ni alterar la fibra del agave.

Sin aditivos, sin azúcares añadidos, sin procesos artificiales. Solo agave, tiempo y decisiones bien hechas.